Durante los últimos meses, el Proyecto de Ley Sala Cuna para Chile (también conocido como "Sala Cuna Universal") ha vuelto a ocupar un lugar central en la agenda legislativa. Se trata de una reforma que busca modernizar el derecho a sala cuna en nuestro país, ampliándolo a muchas más familias de las que hoy pueden acceder a él.

En Il Mio Sole creemos que estar informados sobre estos cambios es parte de acompañar bien a las familias de nuestra comunidad. Por eso, te resumimos en qué consiste el proyecto, cómo se financiaría y qué podría significar tanto para padres y madres trabajadores como para las empresas.

¿Cuál es el problema que busca resolver?

Hoy, el artículo 203 del Código del Trabajo obliga a entregar sala cuna solo a las empresas que contratan a 20 o más mujeres. Esto deja fuera a la gran mayoría de las trabajadoras del país, que se desempeñan en pymes o como independientes, y además ha sido criticado durante décadas por generar un desincentivo a la contratación femenina: para algunas empresas, contratar a la "mujer número 20" implica asumir un costo adicional que no enfrentan con otros trabajadores.

El proyecto busca terminar con esa lógica.

¿Qué cambios propone el proyecto?

Entre los puntos centrales que se han ido consolidando en su tramitación, destacan:

  • Elimina el límite de 20 trabajadoras. El derecho a sala cuna dejaría de depender del tamaño de la empresa, aplicándose desde la primera persona contratada.
  • Amplía el beneficio a padres y cuidadores, no solo a las madres, fomentando la corresponsabilidad en el cuidado infantil.
  • Incorpora a trabajadores independientes que cotizan, y a trabajadoras de casa particular, grupos que actualmente no tienen este derecho garantizado.
  • Crea un Fondo Solidario de Sala Cuna, que cambia la forma en que se financia el beneficio: ya no sería cada empleador quien paga directamente el jardín, sino un fondo común que transfiere el aporte al establecimiento elegido por la familia.
  • El beneficio se podría usar en establecimientos con reconocimiento oficial o autorización de funcionamiento del Ministerio de Educación, lo que da a las familias libertad para elegir el jardín que mejor se adapte a sus necesidades, dentro de la red de establecimientos que cumplen los estándares legales.

¿Cómo se financiaría?

El modelo que se ha discutido contempla una cotización de cargo del empleador (cuyo porcentaje se ha ido ajustando durante la tramitación, situándose en las últimas indicaciones cercana al 0,35% de las remuneraciones imponibles), aplicable a todas las empresas, sin distinción de tamaño. Para los trabajadores independientes se contempla un mecanismo equivalente.

Además, se proyecta un aporte fiscal durante los primeros años de implementación, mientras el Fondo alcanza su régimen permanente, y el Estado actuaría como respaldo en caso de que los recursos del Fondo no sean suficientes en algún período.

La administración del Fondo recaería en el Instituto de Previsión Social (IPS), con fiscalización de la Superintendencia de Pensiones, y se contempla una implementación gradual por etapas, incorporando progresivamente a distintos grupos de trabajadores y trabajadoras a lo largo de varios años.

¿En qué etapa se encuentra hoy?

El proyecto (Boletín N° 14.782-13) avanza en el Senado, donde ha pasado por las comisiones de Trabajo y de Educación. Durante junio de 2026 el Ejecutivo presentó nuevas indicaciones orientadas a fortalecer la sostenibilidad financiera del Fondo y a destrabar su tramitación, por lo que el texto sigue en pleno debate parlamentario y puede experimentar ajustes antes de su votación final.

¿Qué significa esto para los padres y madres?

Si el proyecto se concreta en los términos que hoy se discuten, muchas familias que hoy no tienen este derecho —porque trabajan en una pyme, son independientes, o son padres— podrían acceder al beneficio de sala cuna. Esto representa una oportunidad real para conciliar mejor la vida laboral con la crianza, y para que la decisión de volver a trabajar después de la licencia no dependa del tamaño de la empresa en la que se trabaja.

Mientras el proyecto continúa su trámite, es un buen momento para que las familias se informen sobre los establecimientos con reconocimiento oficial del Ministerio de Educación, ya que ese requisito seguiría siendo clave para acceder al beneficio una vez que la ley entre en vigencia.

¿Qué significa esto para las empresas?

Para las empresas, especialmente las pymes, el cambio más relevante es que el beneficio dejaría de estar ligado directamente a la contratación de mujeres y pasaría a financiarse de forma solidaria a través de una cotización aplicable a toda la planilla. Esto simplifica la gestión del beneficio y elimina un desincentivo histórico a la contratación femenina, aunque también implica incorporar una nueva cotización a la planificación de costos laborales.

Vale la pena que los equipos de Recursos Humanos comiencen a familiarizarse con la propuesta, de manera de anticipar su eventual implementación gradual.

Mantente informado

El proyecto de Sala Cuna para Chile aún está en discusión y su texto definitivo puede cambiar durante la tramitación parlamentaria. Desde Il Mio Sole seguiremos compartiendo actualizaciones relevantes para las familias de nuestra comunidad, porque entendemos que el acceso a un cuidado infantil de calidad es parte fundamental del bienestar de cada niño, niña y familia.

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